marketing para demonios II



si pudieras elegir, qué clase de demonio quisieras ser?


probablemente sería el más mentiroso, aquel que se ocupa de adornar el infierno y crea los días normales, un camuflador, un perfecto embaucador que despierte al día siguiente con un sabor extraño en la boca, sería el más falso, el que prefiere llenar de algodón las caídas para que parezca un meloso día diferente a los demás y probablemente elegiría creerme la historia de cada uno.


y tu?


sería el más callado, el que mira con ojos propios y se presta ajenos, el que reconoce ciudades y tiene un mapa de debilidades, sería el morbo de mirar, el morbo de esperar, sería un viento observador que atraviesa cuerpos, elegiría el lente que almacena todo, guardarlo, formar una masa y tragar a la humanidad de un bocado, luego callar conociéndolo todo.


y tu?



flotar



momento en el cual a pesar de ser materia sólida -blanda, pero al final de cuentas sólida-, uno decide - so li to - pasar a un estado gaseoso; en ese instante, el humo, el olor del perfume y el viento anunciando lluvia, son cualquier cosa menos eso.
saludos, vine a flotar...

barriletes


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pensamientos despeinados

pensamientos despeinados: alboroto mental en el cual suelen extraviarse en la nada muchas ideas y cabellos, esta aseveración está basada en libros y testimonios de peluqueras (simples consejeros de la vida) que tratan de forma practicamente irremediable salvar estas situaciones extremas en las que generalmente se interpone un ridículo muro de flojera, atribuible a la temporada, caos existencial y una demasía de estupideces que rondan la cabeza.

hueco en la panza


Cuando un hueco en la panza está bien instalado llega hasta los pulmones, invade sistemas, derriba nervios, vértigo sin sentido recorre el cuerpo, la misma sensación que invade el desfallecimiento y la caída, derrumbe y posterior destrucción masiva de tendones, venas, pensamientos, divagaciones, razonamientos, por último recuerdos. Intenso adormecimiento, traba las articulaciones, seca la garganta, no permite siquiera temblar. Una intervención a sabiendas de que en el hueco hay algo, pero está vacío.
Cuando un hueco en la panza está bien instalado se convierte en una lobotomía de memorias.

polvo y ventanas


tiempos dificiles para generar sueños...

de espaldas y bruscamente, una realidad demasiado real, suposiciones impactantes, el impacto del pasara... qué pasará.

Exagerada pasión y angustia, cuando no pereza existencial y hasta física, aunque la más de las veces ha sido miedo y otras inconstancias, falsos orgullos que llevan a acumular ese polvo, el de la ventana.
Ese polvo que hace estornudar a destiempo tan destiempado que fastidia y enoja al extremo ridículo de berrinches y estornudos, como si fuera culpa de algo o alguien el ser alérgico al olvido.

dificil recordar los días en que existía tiempo no destiempado, en el cual se podía comer mandarina por las tardes, con todas las awelas del mundo.

ojos no tan bien cerrados...


se asemeja a la hinchazón en los párpados, a las fuerzas casi apagadas, a oscuras, un corte transversal, mirar sin esperar ninguna luz direccionada, esperar sin tiempo límite, pararse y levantarse por embriaguez pura, intentos incendiarios e irrascibles de olvido en medio de avalanchas de nieve, mantener a flote las pupilas sin querer congelarse.
Impulsos dormidos de ver lo que sucede, terminan empañando a fuerza la realidad sin perderla por completo, inmersión acuática de segundos eternos.
ojos intermitentes.

un paréntesis poco pretencioso...

escuche hoy en una película: "cada mujer tiene el tipo de vida amorosa que elige tener".
Estoy segura que mi atropellado corazón se retuerce entre el carboncillo y las brasas de una anticuchera cualquiera frente a semejante aseveración (hoy mismo, en plena alasita!), debo decir que, si esa deducción es cierta sufro de un masoquismo delirante colapsado con retraso mental y atascado de alcoholismo alucinógeno, o de otra forma, hasta ahora me ha tocado gato por liebre.

Maldita película.

... en esos días


… y, con el cielo, las estrellas, los misteriosos astros y la concupiscencia, tornados eternos apagaron y atizaron el fuego las veces que les vino en gana.
Regresaron a la normalidad y conocieron la suerte, como el único papel en blanco que no había sido destruido, como la única oportunidad certera para caer en la trampa y delirar con los ojos abyectos de terror, conocieron la luminosidad que sólo otorga lo simple de la vida.

En esos días, cantabamos, bailábamos y asaltábamos casas en la ciudad.

... vidami!







abrázame en la distancia.


era una flor de tierra,
hija de una flor de tierra.


Con el paso de los años, mientras crecían los árboles de la entrada, algunos morían sin razón, nacían flores en los jardines, otoñaba y llegaban las primaveras, cada año sin falta, pasó tanto, sobretodo días, con el paso del tiempo la abuela se convirtió en una niña.