
(el amor desde los ojos de un canibal)


el tiempo, los espacios perdidos, los edificios derrumbados y edificados nuevamente, la desaparición de personas, la aparición de nuevas canciones, la secuencia de conocimientos que a veces no llevan a ningún lugar, la kármica aparición de eventos afortunados y desafortunados, la inconsistencia de los sueños, las tentadoras ganas de derrumbarse, los impulsos de quedarse en el presente para nunca convertirse en recuerdo, las calles en bajada y en subida, los clandestinos paréntesis, las innombrables historias, las certezas aplastadas por nubarrones de susto, sobretodo tiempo aplastando lo que probablemente hubiera sido una lluviecita de verano, un suspiro falleciendo en el desague, todos los días dando lugar a nuevos días. Tiempo y días, siempre viejos, siempre nuevos. La fotografía, la única prueba de que el tiempo existe para sortear de forma fugaz los recuerdos que se van.

si pudieras elegir, qué clase de demonio quisieras ser?
probablemente sería el más mentiroso, aquel que se ocupa de adornar el infierno y crea los días normales, un camuflador, un perfecto embaucador que despierte al día siguiente con un sabor extraño en la boca, sería el más falso, el que prefiere llenar de algodón las caídas para que parezca un meloso día diferente a los demás y probablemente elegiría creerme la historia de cada uno.
y tu?
sería el más callado, el que mira con ojos propios y se presta ajenos, el que reconoce ciudades y tiene un mapa de debilidades, sería el morbo de mirar, el morbo de esperar, sería un viento observador que atraviesa cuerpos, elegiría el lente que almacena todo, guardarlo, formar una masa y tragar a la humanidad de un bocado, luego callar conociéndolo todo.
y tu?

pensamientos despeinados: alboroto mental en el cual suelen extraviarse en la nada muchas ideas y cabellos, esta aseveración está basada en libros y testimonios de peluqueras (simples consejeros de la vida) que tratan de forma practicamente irremediable salvar estas situaciones extremas en las que generalmente se interpone un ridículo muro de flojera, atribuible a la temporada, caos existencial y una demasía de estupideces que rondan la cabeza.



contra el sueño y sus engaños, aqui les dejo algo de mi lucha diaria, mi proyecto de reconciliación con la almohada
aquí se guardan algo de mis textos, mi naturaleza no me ha permitido separarlos de la vida cotidiana, con el plus de la fantasía que constantemente se mezcla en todo, en el taxi rumbo al trabajo y en los sueños intermitentes que rondan algunas noches.
También le doy un espacio justo al diseño, parte de mi realidad y trabajo.
Y... Pietila???, no se, al parecer es una forma más de lo que soy, yo.